La Importancia de Contratar una empresa validada para la aplicación de recubrimientos ignífugos

La protección pasiva contra incendios es un pilar fundamental de la seguridad en edificios. A diferencia de los sistemas activos, que requieren intervención humana o mecánica, esta protección trabaja de forma silenciosa y constante para frenar el avance del fuego y el humo. Gracias a elementos como muros cortafuegos, puertas resistentes y revestimientos ignífugos tales como pintura intumescente y morteros proyectados, se gana tiempo crucial para la evacuación y se protege la estructura del edificio.
En esta oportunidad haremos énfasis en la pintura intumescente y los morteros proyectados como recubrimientos ignífugos principales, por su economía y practicidad en la protección ignifuga de las estructuras de acero en Chile, los cuales cumplen con las normativas de construcción, reduce daños materiales y funciona como un complemento esencial a los sistemas de extinción activos.
Es por ello que es de vital importancia la correcta selección y aplicación de estos productos al momento de proteger una estructura metálica ya que existe una diversidad de marcas y modelos validados con características específicas según la característica de cada perfil metálico.
Por otro lado el aplicador debe apegarse estrictamente a las especificaciones técnicas de cada proyecto en cumplimiento con las normas en Chile de pinturas intumescentes y morteros ignífugos y las directrices de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC), para ello se requiere la intervención de profesionales calificados y validados, dado que su competencia técnica garantiza el cumplimiento de normativas, donde resulta crucial el manejo de conceptos propios de la protección ignífuga tales como masividades, estructuras, resistencia al fuego, imprimante, pintura de sellado, etc, siendo aspectos determinantes para la selección adecuada del producto.
Una empresa de aplicación no calificada, puede conllevar no solo a que la aplicación no sea certificable por los organismos acreditados, sino a un inminente rechazo de la recepción final de la obra ante la Dirección de Obras municipales (DOM), además de incurrir en incumplimientos legales y responsabilidades civiles o penales.
Un error en el espesor, una superficie mal preparada o condiciones ambientales inadecuadas pueden convertir un sistema diseñado para proteger en un fracaso catastrófico. La diferencia entre un edificio que colapsa a los 15 minutos y uno que resiste 60 minutos no está en el diseño, sino en la precisión con la que se aplicó cada capa de recubrimiento ignifugo (pintura intumescente y mortero proyectado).
Por consiguiente la responsabilidad y disciplina no son solo palabras: son el estándar mínimo que exige la seguridad humana. Quien aplica pintura intumescente no está pintando un muro; está protegiendo vidas, patrimonios y el cumplimiento ético de su profesión.
Si un incendio causa daños y se demuestra que la protección pasiva fue mal aplicada, el propietario, constructor o fiscalizador podría enfrentar demandas civiles o penales, y sanciones por los organismos fiscalizadores en Chile.

Revisa la lista de aplicadores validados por Catálogo Rojo en https://catalogorojo.cl/aplicadores